Tu Biblia dice: «Desde tus altos aposentos riegas las montañas; la tierra se sacia con el fruto de tu trabajo» (Salmo 104: 13).
_ MARY ERA UNA NIÑA a la que no le gustaba la papaya IVI—dijo la mamá- Cuando la probó por primera vez no le gustó y dijo a su mamá que no quería volver a comerla. La mamá tuvo paciencia y todos los días servía papaya para que la familia disfrutara. Poco a poco a Mary le gustó esta deliciosa fruta y ahora es una de sus preferidas. Si su mamá se hubiera desanimado y le hubiera hecho caso a su hija, Mary no hubiera aprendido a comerla. A veces tenemos que intentar de nuevo, o preparar las frutas y las verduras de otra manera. Se puede aprender a comer alimentos nuevos.
—A mí me gusta mucho la papaya -aseguró Rafa.
¿Hay alguna fruta que no te guste? ¿Por qué no intentas de nuevo y aprendes a comerla? Verás que te puede ir gustando como a Mary.
Gracias a Jesús por la rica comida.
0 comentarios:
Publicar un comentario